¿QUE HACES POR TU NIÑ@ INTERIOR?

 

MI NIÑA INTERIOR

Recuerdo que cuando era niña y salía de paseo con mamá, iba atenta con mi mirada, sobre todo si veía cualquier cosa que me pareciera ser un instrumento a lo que apresurada decía: ¡mamá cómpramelo!  La mayoría de las veces la respuesta de mi mamá era: ¡No comiences a pedir cosas! Ya fuera porque no traía dinero o porque para su parecer aquel objeto no era imprescindible para mí… ¡pero para mí lo era! ¡Bastante! Era un Instrumento y algo de aquel objeto me atraía y a la vez parecía hipnotizarme, como si alguna fuerza muy fuerte me jalara a él…

Recuerdo que mi primer guitarra tardó en llegar… fue hasta mis XV años como petición mía que ella llegó a mis manos y no fue como hasta pasando unos meses después de cumplir mis XV, recuerdo el momento en que la recibí…fue mágico aquel momento entre ella y yo, por fin tenía en  mis manos aquel instrumento que ya había aprendido a tocar desde los 7 años  pero esta era más íntima a mí que todas las demás guitarras prestadas…

Pasaron los años y mis ganas de tener más instrumentos no disminuían,  hasta que llegó el momento que comencé a trabajar y a proveerme a mí misma de todo lo que necesitaba y entonces un día recorriendo un tianguis cultural atrajo a mi mirada un hermoso tambor ante el que no pude evitar acercarme, pregunte su precio a lo que una voz interna que no distinguía bien de donde venía me decía: ¡NO TIENES DINERO PARA ESO! ¡NO ES INDISPENSABLE PARA TI TENERLO! En ese momento me sentí triste, impotente, e incluso ignorada… ¡sin embargo lo compré! Pero me sentía con cierta CULPA por gastar en algo “innecesario para mí”

A partir de esa experiencia me permití detenerme y darme cuenta de donde salían aquellos pensamientos y sentimientos, ¿Por qué no podía comprarme sin sentir culpa aquel tambor o cualquier otro instrumento? ¿De dónde venía esa tristeza, frustración por no poder comprarme ciertas cosas?

Me di cuenta que esa tristeza venia de mi niña interior, y esa tristeza era la misma de cuando mamá no podía comprarme algún instrumento y entonces decidí que a partir de ese momento yo atendería a mi niña interior, ahora yo soy capaz de proveerla, de validar sus necesidades aunque puedan parecer para otros innecesarias, pues además soy Músico y Musicoterapeuta y trabajo en mi consultorio con instrumentos.

Ahora cada que veo un hermoso instrumento, se lo compro  a mi niña interior que además me los ¡presta para trabajar en consulta!, niña y adulta en un mismo ser felices, atendidas, apapachadas.

¿Tú qué haces por tu niñ@ interior?

MARA GUZMAN

Psicologa y Musicoterapeuta Humanista